lunes, agosto 27

Las pasiones son cánceres de la razón pura práctica y, las más de las veces, incurables; la emoción (affectus) ocasiona un quebranto momentáneo de la libertad y del domino sobre sí mismo. Ella los abandona y encuentra su placer y satisfacción en que sean sus esclavos.

Kant

3 comentarios:

fgiucich dijo...

"No ha de quererse tener demasiada razón, pero tampoco demasiada poca" (Nietzsche). Abrazos.

Lo-que-serA dijo...

Machetazo a caballo de espadas.
Abrazos, Fgiucich.

furtiva dijo...

El dominio de uno mismo es, a fin de cuentas, eso que una vez alcanzado queremos quebrantar por la ilusión de compartir, de ser otro en el otro y con otro. El motor del mundo es la búsqueda insatisfecha.