domingo, abril 4

I

Miro al desierto como quien mira su propia muerte
fin paridor de las cosas
lugar de la sobrevivencia
y del sueño

Miro al desierto con la mirada alegre
la nostalgia de lo sabido
lo que no está pero se busca

Miro al desierto:
un colibrí acompaña mi mirada

II

Se eleva la ruta
desciende
vuelve la ascensión

en mis piernas aquí crujen los engranes
allá en el desfiladero
con el aire
vuelo

III

Colorido de roca
flota el camino bajo mis pies;
habla el venado:
su voz es tansparente

IV

Miro al desierto como mirar mi propia muerte.
Duerme.

3 comentarios:

Furtiva dijo...

La extensión enorme de la libertad, el desierto y sus detalles, la vida.

fgiucich dijo...

Una mirada a la propia vida, quizás. Abrazos.

Lo-que-serA dijo...

Ella tan grande, y nosotros tan pequeñitos... Abrazos, Furtiva, Fgiucich.