miércoles, enero 25

Voz

No te vayas aún
que me falta cantar la gracia de los tepozanes
y todavía yacen un par de cuerpos en el lecho
cubiertos de limo.
No he dicho la comezón que me dan las muñecas,
lo mucho que añoro un pedazo de jardín
y competir con la lluvia
desde mi ventana.
Empiezan a sonar los ecos agudos del resumidero
y yo todavía no encuentro en la entraña
la profundidad de tu cauce.

9 comentarios:

Larha dijo...

Me ha encantado. He recordado la palabra "comezón" hace años que no la oía, precioso.

Un beso.

Bito dijo...

Qué buena... súplica a esa voz que se pierde...

Lety dijo...

Ay Maria Luisa, que gusto me da que ahora no andes de avara y nos regales estas delicias. Estoy feliz, feliz, feliz de leerte y de la belleza de tus palabras

Lo-que-serA dijo...

Comezón es una palabra que me encanta, Sinmás. Sobre todo, la saciada. Un beso.

Se pierde, Bito, qué le vamos a hacer. Hasta encontrarla de nuevo. Saludos.

¡Ay, mi Lety! Ha sido como una ráfaga de airecito tibio para mí también. Pero siento que no dura. Un abrazo contentísimo.

Dra. Kleine dijo...

querida... querida...
si acudes al ansia loca de ello sabrás que a veces la cosquilla gana a la comezón.

seguir, seguir que yo me embelezo!

Xime dijo...

Cuidado con la comezón en las muñecas. Nunca me han gustado demasiado los que se rascan con cuchillos o vidrios...

Besos y abrazos cronopios.

Lo-que-serA dijo...

Le gana, Klein querida. Ya luego nomás quedan los recuerdos. Abrazo viernecino.

Yo no conozco a ninguno. Dicen por ahí que están muertos. Abrazo, Xime.

Raquel Olvera dijo...

la profundidad de su cause sólo en su entraña

Lo-que-serA dijo...

Cuando hay entraña, querida. Porque a veces como si no hubiera y entonces ni al cauce. Quiero decir: ni al caso.