jueves, febrero 2

El árbol de las correspondencias

Para Antonio, en agradecimiento

Sueños de agua me dieron el nombre
del árbol que me desvela.

Ya frente a él
lo pronuncié con los labios en púrpura,
con los ojos cerrados
y el suave tremolar de sus cabellos
me llenó de naranja el regocijo.

Se enciende en mis pupilas un brillo verde
cuando vuelvo a llamarlo
liquidámbar.

6 comentarios:

Dra. Kleine dijo...

Wuo!
Auténtico liquidámbar...
Wuooo!


da alegría si, mucha.

No lo dejes de hacer plis, escribir así.

Tristán Estar dijo...

"
Sueños de agua me dieron el nombre
del árbol que me desvela."

Viste Nemo? Sólo leer estos versos, como el pulpito de Nemo, me hice tinta.

Me cae que sí.

Me gusta me gusta.

Lo-que-serA dijo...

¡Ay Dra., mire que adorarlo tanto tiempo sin saber su nombre! Liquidámbar de mis insomnios! Con Raquel de maestra y esas porras como incentivo, difícil abandonar la ruta. Ya qué.

Así mismo, tinta me volví yo leyendo al agua que sueña. Qué bien lo dice, señor. Me hice tinta, tinta sangre del corazón.

Lety dijo...

Pues me has dejado de arcoiris el regocijo,liquidambar, liquidambar, liquidambar, me voy vestida de eco...

Lo-que-serA dijo...

Así es mi Lety, del eco de su belleza.

ivanbuenader dijo...

extrasensorial